Proyecto Arqueológico Huari-Ancash

Está orientado a conocer los modos de vida de los pobladores prehispánicos de Huari. Son de especial interés los aspectos funerarios y el culto a los ancestros, para lo cual se desarrollan excavaciones arqueológicas a fin de obtener información que ayuden a comprender estos aspectos. Las trabajos arqueológicos cuentan con el auspicio del Centre de Investigación en Arqueología Precolombina de la Universidad Paris 1, Municipalidad Provincial de Huari y el Instituto de Estudios Huarinos.

Thursday, January 19, 2006

Rapayán y el Alto Marañón

Rapayàn es uno de los sitios màs conocidos de la provincia de Huari, he aqui algunas informaciones sobre este sitio y otros que se encuentran a su alrededor. En este caso presentamos los sitios de los distritos de Huacchis y Rapayán, que se halla en la margen izquierda del río Marañón, donde los sitios presentan una similitud, cabe mencionar que también el distrito de Paucas se halla en está margen, pero no presenta restos con las características de los otros dos.

En esta parte de Huari, la mayoría de los sitios ocupan la crestas de los cerros, y están comprendidos entre los 3,050 y 3,860 m.s.n.m. no se hallan sitios en la parte alta de los cerros que sobrepasan los 4,000 m.s.n.m. ni tampoco se ha podido localizar corrales, a diferencia de otros sitios del alto Marañón.

Los asentamientos más extensos a los que denominamos aldeas fortificadas, presentan murallas que rodean el sitios, tal es el caso de Gantu, Rurijahuan, Rapayán y Quellkall, donde la planta de la mayoría de las estructuras es cuadrangular, existiendo eventualmente circulares.

Los sitios de menor dimensión, se hallan sobre repisas o terrazas formadas por muros de contención, donde los afloramientos de roca son muy notorios, especialmente en los sitios donde hay “edificios” ya que por su altura necesitan una base bien sólida.

Existen sitios que por su ubicación en pequeñas cumbres rocosas muy escarpadas, sugieren una función militar, ya que éstas se hallan completamente cercadas por muros perimétricos y su acceso se da por un solo lado además de tener un acabado rústico como es el caso de Llinquey y Matacastillo.

Los “edificios” son muy variados morfológicamente pero su técnica de construcción es la misma, la funcionalidad de estos ha sido muy discutidas, pero podemos deducir que los que se hallan alejados de las áreas de concentración presenta en la mayoría de las hornacinas restos óseos, sirvieron como mausoleos y creemos que no han sido almacenes por lo reducido de su espacio ya que en cada hornacina entraría con dificultad un saco de papa o maíz además de hallarse alejados, fuera de las murallas y no presentan peldaños para subir. Todos los accesos están orientados hacia el este, por donde sale el Sol. Y alguna de ellas se hallan en sitios de difícil acceso como Alcayán.

Los “edificios” que se hallan dentro de las murallas se hallan frente a un patio y con los accesos orientados al interior, alguno de ellos presentan también restos óseos. La función de vivienda de élite es muy improbable por lo reducida de los espacios y la existencia de estructuras rectangulares con un buen acabado.

Existen también “edificios” que tienen el interior cilíndrico, con peldaños para subir, con el techo en de forma de media luna, generalmente ubicados en la esquina de las murallas, haciendo las veces de atalayas.

De todos los “edificios” estudiados, existe sólo uno cuyas dimensiones más de 21 m. de largo, 5.50 m. de ancho y 9 m. de alto, nos es difícil establecer una tipología.

La viviendas más típica de los sitios lo conforman, estructuras de planta rectangular, con acceso trapezoidales, hornacinas tipo “ánfora” a ambos lados del acceso que dan al interior, otro acceso trapezoidal que da un recinto de dos niveles no muy altos (separados entre sí por 1 m.). En algunas de las hornacinas se han hallado restos óseos, pero sólo un hueso o tres a lo más, según los pobladores algunas personas los han colocado ahí intencionalmente, ya que no existe ninguna evidencia de restos de fardos (fragmentos de tela), que es como se enterraba a los muertos.

De los sitios estudiados Cullkuy, presenta una disposición diferente a todas las demás, los muros son más bajos y las hornacinas se hallan a poca distancia del suelo, además que la técnica de construcción es diferente el usos de la pachilla se hace muy escaso y se utiliza piedras más grandes.

Las estructuras funerarias, son bien diversas y es difícil establecer sin son contemporáneas o son intrusivas, hemos podido distinguir las siguientes a) Corresponde a los “edificios” con hornacinas ya descritos, b) Un tipo de tumba con cornisamientos existentes sólo en el Complejo Rapayán, donde una de ellas presenta decoraciones pétreas en zig-zag, c) pequeñas tumbas ovaladas construidas en la ladera de los cerros a manera de cuevas d) Chullpas selladas de planta cuadrangular con techos de lajas planas, ubicadas dentro de los asentamientos y e) Chullpas de planta circular de 1 m. de altura, con accesos al ras del suelo, ubicadas en quebradas poco accesibles.

Se ha podido detectar etapas de construcción, donde la técnica de construcción varia ligeramente, va de un uso de piedras medianas con poca pachilla, a un uso de piedras delgadas con bastante pachilla, pero l más diagnósticos es el color de la argamasa, de lo cual podemos inferir, que las estructuras con una argamasa de color marrón claro son más antiguas y corresponde al tipo de tierra que existe en los alrededores del sitios, los muros con esta argamasa presenta adosados muros con argamasa de color rojo oscuro (la cual es más reciente y corresponde al tipo de tierra que se halla en la parte baja del sitio); la mayoría de las estructuras con argamasa marrón clara esta dada por muros de contención que forman las terrazas; en el caso del Complejo Rapayán podemos decir que su crecimiento fue a partir de la parte alta, donde las estructuras con argamasa de color rojo oscuro son menores, y es en esta parte donde existen muros de contención con piedras grandes unidas con una argamasa que los lugareños llaman calicanto, la cual es muy dura.

La existencia de un control de los caminos, tal vez como medida de protección lo cual es evidenciado por las estructuras a manera de “columnas”, que se hallan a ambos lado del camino y que están ubicadas a distancias regulares (casa cresta des pues de una quebrada), estos puestos de control comienzan en el primero de los sitios, que se halla en la parte norte del área estudiada (Quellkall), y de ahí continúan hacia el sur hasta llegar al Complejo Rapayán ubicado a 5 horas del primer control.
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Este texto es una versión resumida del artículo publicado en el Boletín del Museo de Arqueología de San Marcos en 1999, para ver la versión completa haga click en el siguiente link: http://arqueologiadeancash.blogspot.com/2005_09_01_arqueologiadeancash_archive.html