Proyecto Arqueológico Huari-Ancash

Está orientado a conocer los modos de vida de los pobladores prehispánicos de Huari. Son de especial interés los aspectos funerarios y el culto a los ancestros, para lo cual se desarrollan excavaciones arqueológicas a fin de obtener información que ayuden a comprender estos aspectos. Las trabajos arqueológicos cuentan con el auspicio del Centre de Investigación en Arqueología Precolombina de la Universidad Paris 1, Municipalidad Provincial de Huari y el Instituto de Estudios Huarinos.

Monday, November 01, 2010

Bioarqueologia de Marcajirca

INVESTIGACIÓN BIOARQUEOLÓGICA EN EL SITIO DE MARCAJIRCA

Bebel Ibarra Asencios

Jillian Landeck

INTRODUCCIÓN

La investigación bioarqueológica o antropología física en el sitio arqueológico Marcajirca abarca el estudio de los restos óseos que se hallaron en las cuevas funerarias y en las chullpas.

El reto en Marcajirca fue realizar los análisis en el sitio mismo, para lo cual se implementó una metodología de excavación-análisis, siguiendo los objetivos trazados. Es decir, la metodología obedecía a la obtención de información sobre el número mínimo de individuos, la edad, sexo promedio y enfermedades que habrían existido.

Tanto las cuevas como las chullpas, fueron divididas en cuadriculas o unidades, a las cuales se les denominó del I al IV; los restos óseos eran retirados de una de estas unidades e inmediatamente se procedía a su limpieza, clasificación por tipo de hueso e inventario. Casi en forma paralela al inventario se describía los huesos, usando fichas que reunían información sobre tipo, estado del hueso, orden, etc., lo cual permitió optimizar el tiempo.

Posteriormente, con el inventario y la descripción se procedió a establecer bases estadísticas sobre sexo, edad y número mínimo de individuos (NMI). La descripción de los huesos permitía aislar aquellos huesos que mostraban algún tipo de lesión, enfermedad u otra particularidad, para que puedan ser observados detenidamente al final del trabajo de campo.

Todos los restos óseos fueron dejados en el lugar en que fueron recuperados, debidamente clasificados, embalados y señalando su procedencia.

METODOLOGÍA, DATOS RECOLECTADOS Y PERFIL BIOLÓGICO

Los restos humanos de la Chullpa 3, Cueva 1, Cueva 2, Cueva 7B y la Estructura 7 incluyen individuos primarios, huesos aislados y algunos elementos articulados agrupados. Aunque la gran mayoría de restos son hallados desarticulados y sin asociación entre las tres estructuras, se han encontrado tres individuos parcialmente articulados en la Cueva 1. Solo se encontró la parte del esqueleto axial desarticulado de un individuo, los otros dos individuos estaban parcialmente enterrados en posición extendida. La gran mayoría de restos humanos estudiados en los Andes Centrales se describen como entierros en posiciones flexionadas y sentadas. La posición de los cuerpos extendidos es extremadamente rara en este territorio (Fig. 1, 2 y 3).

Los métodos estandarizados utilizados para determinar la edad, el sexo y estatura fueron tomados de la obra de Buikstra y Ubelaker “Estandares en la recolección de datos de los restos humanos” (1994). Los datos de los indicadores no específicos (stress, fracturas, infección de huesos, caries dentales, abscesos, enfermedades periodontales, medidas postcraneales y enfermedades degenerativas) fueron evaluados y analizados por categorías de edad, sexo y cuando fue posible se hizo un intento de delinear un perfil de salud como consecuencia de las diferencias sociales entre los grupos enterrados en las distintas estructuras funerarias.

Haciendo un rápido repaso a los datos arqueológicos en los Andes Centrales, Marcajirca provee una rara oportunidad de examinar de manera simultáneamente el patrón funerario arqueológico y los restos humanos. La real cantidad de restos humanos que presenta el sitio es desconocida. Hasta ahora se han identificado sólo de manera superficial 36 chullpas y 16 cuevas funerarias y en ambos sectores se han identificado zonas residenciales y zonas funerarias en el sitio. De estos, una chullpa (Chullpa 3) y dos cuevas (Cueva 1 y 2) han sido completamente excavados y una cueva (Cueva 7B) subdividida y un muro funerario (estructura 7) han sido parcialmente excavados. Sólo los restos de una chullpa y de las cuevas completamente excavadas han sido analizadas para realizar un perfil biológico.

La gran frecuencia de esqueletos desarticulados ha complicado la capacidad para estimar el número total de individuos presentes, pero cada elemento óseo individualmente cuenta para calcular el número de individuos en cada estructura:

- En la Chullpa 3 se determinó un mínimo de 17 individuos adultos basándose en la tibia izquierda y el número mínimo de 13 subadultos fue determinado en base al fémur derecho.

- En la Cueva 1 un numero mínimo de 8 adultos fueron determinados basados en el fémur derecho y un numero de 6 subadultos fueron determinados en base al fémur derecho.

- En la Cueva 2 un mínimo de 50 adultos fue determinado en base al peroné derecho y un número mínimo de 18 subadultos fue determinado basándose en el fémur izquierdo.

En estas estructuras existe un total de 112 individuos (NMI), muestra que se divide en 75 adultos y 37 subadultos. No todos los individuos fueron incluidos en la muestra basada en el número mínimo de individuos, pero fueron utilizados para calcular el porcentaje de la edad, sexo y estatura.

De la Cueva 7A y 7B sólo los restos que exhiben evidencia cultural (modificación y trauma) fueron eliminados debido a la premura del tiempo. Esta evidencia será utilizada para indicar la presencia de violencia y diferenciación social.

Algunas áreas periféricas del sitio, concretamente el lado Oeste de la falda del cerro no han sido investigadas o mapeadas y aparentemente existirían algunas chullpas y cuevas funerarias. Son pocos los estudios completos de la región norcentral andina acerca de los restos osteológicos prehispánicos.

La determinación de la estatura, edad y sexo se hicieron en el sitio arqueológico y está resumida a continuación:

Material dental

El número de dientes que contienen caries fueron registrados en mandíbulas articuladas y maxilares, así como en dientes sueltos. De esta manera el porcentaje de caries de cada grupo son el reflejo de una muestra total de dientes y no por individuo. Entonces se puede asumir que los habitantes de Marcajirca tuvieron acceso a un tipo de comida relativamente semejante, proveniente de un medioambiente reservado y aislado geográficamente. Suponiendo que el acceso y consumo de diferentes tipos de comida en grandes cantidades hayan variado entre niveles de status sociales. Puede prestarse a discusión y suponer que las clases altas consumieron mayor carne, es por ello que pudieron sufrir de caries, asociado a un incremento de proteínas (Robert and Manchester 2005).

Las incidencias de caries dentales fue medida calculando el número de dientes careados por el número total de dientes adultos.

En la Cueva 2, 55 (11,8 %) de 468 dientes adultos exhiben caries de diverso tamaño y severidad.

En la Chullpa 3, 22 (10,9 %) de 202 dientes adultos presentan caries.

Las caries no fueron calculadas en la Cueva 1 debido a la insuficiencia de datos presentados durante el análisis.

La alta presencia de caries que se observa en Marcajirca puede ser atribuido a la presencia o cantidad de maíz y papas, comida de gran contenido en carbohidratos incluidos en la dieta de la gente de los andes de Ancash. (Fig. 4.).

Trepanación

La trepanación comprende una especie/tipo de lesión con intervención quirúrgica. En sitios ubicados en los Andes Centrales se han identificados cráneos que muestran trepanación datados entre el 400 a. C. - 1500 d. C. Son cuatro las técnicas de trepanación que se dieron en el Perú prehispánico: el raspado, orificio cilíndrico - cónico y aberturas circulares (Verano 2003).

En Marcajirca dos cráneos fueron identificados de la muestra que exhiben trepanación, uno de la Cueva 2 y otro de la Cueva 7B.Existe un alto grado de cicatrización en ambos casos, pero no hay la absoluta certeza de la técnica utilizada, al parecer es la técnica de los orificios cilíndrico-cónicos o del raspado las que fueron utilizadas en ambas operaciones.

En ambos casos se muestra evidencia de supervivencia basados en la cicatrización y la remodelación extensiva del hueso. De acuerdo a Verano (2003) esto indicaría que las técnicas del raspado y la técnica del orificio cilíndrico - cónico poseerían una alta tasa de supervivencia.

El cráneo #11/Individuo # 1 de la Unidad 2 muestra una pequeña trepanación. La herida está localizada en el parietal izquierdo y aparece cicatrizado, indicando que el individuo no murió en la cirugía. La trepanación presenta la técnica del orificio cilíndrico – cónicos. Dos trepanaciones adicionales de la Cueva 7B también aparentemente serian de este tipo. Mide aproximadamente 3 cm de ancho. Ninguna de las trepanaciones encontradas en Marcajirca muestra fractura cerebral aunque la herida en un cráneo no siempre está asociada a una fractura visible craneal (Fig. 5 y 6).

Ambas trepanaciones encontradas en Marcajirca se localizan en el lado izquierdo del cráneo. Se advierte que las trepanaciones ocurren con gran frecuencia en el lado izquierdo del cráneo (Steward 1958). Aunque el motivo específico de la práctica de la trepanación era utilizada para tratar fracturas del cráneo. Otras posibles razones para este procedimiento incluye el tratamiento para aliviar dolores de cabeza, epilepsia, parálisis y otras condiciones de salud (Verano 2003).

Infección del hueso

Un caso probable de osteomylesis fue encontrado en la Unidad 1 del Nivel 2 de la Chullpa 3. La infección avanzada se ve en el distal del fémur derecho de un subadulto. Esta lesión patológica aparece como consecuencia de una fractura del hueso y una posterior infección; restos de pus está presente, lo que significa que la infección se estaba produciendo. La actividad de remodelación del hueso se localiza en la parte infectada, donde el tejido del hueso indica que ello ocurrió hasta la muerte del individuo. La propagación de esta infección desde su focus se debe a una septicemia y posterior muerte del individuo.

Remodelaciones craneanas

La remodelación craneal es una práctica cultural, que se realizaba de manera intencional sobre las personas, con la finalidad de poder distinguirlos de los otros; es posible que se trate de símbolos de status social. Las primeras evidencia de remodelaciones se encuentran en Paracas hace 500 a. C.

En Marcajirca el cráneo # 9 de la Unidad 2 de la Cueva 2 muestra una probable modificación en forma de depresión moderada posterior de la sutura coronal. Este tipo de modificación es considerada no intencional. Es comúnmente causada por el uso de forros en la cabeza que servían para cargar pesados materiales.

Adicionalmente, seis cráneos registrados en la Cueva 7B, exhibiendo modificación anular - oblicua. La modificación craneal intencional fue la practica más propagada a los largo de la población andina. La información de modificación intencional de este tipo se ha utilizado en muchas investigaciones como complemento de los estudios acerca de la diversidad de las sociedades antiguas. La remodelación de tipo anular - oblicua se ve con gran frecuencia en los Andes Centrales, esta remodelación es hecha creando una presión con las bandas del frontal, el temporal, los parietales y los huesos occipitales. Comúnmente textiles o almohadillas fueron utilizados para envolver, al igual que piezas de madera. En muchas poblaciones la modificación craneal sirve como símbolo social de posición y es un indicador de una membresía en un ayllu particular, señalado sobre una región, etnia o un grupo diferente (Fig. 7).

CONCLUSIONES

Este informe sugiere que la correlación entre la evidencia arqueológica y paleo patológica de una diferenciación social no siempre puede darse. El diagnóstico de enfermedades específicas a través de los restos arqueológicos constituye un reto, debido a las limitaciones de los rastros identificables en los huesos, ya que diferentes enfermedades pueden producir traumas similares.

Durante las excavaciones se encontraron claras evidencias arqueológicas entre tres estructuras funerarias primarias. La Cueva 1 y la Chullpa 3 son modestas en construcción y contenido, siendo muy pobres en comparación con la Cueva 2. Además, los restos humanos de la Cueva 2 fueron encontrados asociados a prestigiosos bienes, incluyendo Spondylus y obsidiana (objetos traídos de largas distancias), así como textiles y otros artefactos de madera y hueso. Adicionalmente, las diferencias entre las estructuras parecen reforzar la idea de que los individuos enterrados en la Cueva 2 habrían sido individuos de la alta sociedad o de élite en contraste con aquellos provenientes de las Cueva 1 y Chullpa 3.

No obstante estos hallazgos iníciales son parcialmente incongruentes con otras evidencias patológicas, comparando la alta frecuencia de caries, abscesos, la enfermedad articular degenerativa y otras patologías que fueron descubiertas en la Cueva 2. Por lo tanto, mientras los individuos de la Cueva 2 son asociados con enterramientos de mayor prestigio, también parecen haber tenido muy poca salud comparados con los individuos de la Cueva 1 y la Chullpa 3.

Sólo mayores excavaciones en la Cueva 7B y en la Estructura 7 pueden ayudar a ampliar la posición social de estas estructuras únicas.

Hasta ahora el intento de construir una conexión entre la salud y el estrato social de los restos humanos de Marcajirca están parcialmente inconclusos, en parte debido a la descontextualización y al mal estado de conservación de los restos humanos, lo cual ha afectado el registro de ciertas patologías.

No obstante, las diferencias sociales entre las tres estructuras primarias que fueron examinadas en este trabajo se pueden ver a través del estado de la salud y las evidencias arqueológicas. Así mismo, se infiere que el estatus social juega un rol importante en la exposición y respuesta al desarrollo de la tensión entre Marcajirca y otras sociedades similares, cuyos factores/recursos parecen limitados.

Figura 1. Cueva funeraria N 1.


Figura 2. Cueva funeraria N 2.


Figura 3. Vista de la chullpa N 3.


Figura 4. Maxilar inferior con huellas de caries.


Figura 5. Cráneo con huella de trepanación.


Figura 6. Cráneo con huella de trepanación donde se observa regeneración del hueso, por lo que el individuo sobrevivió a la operación.


Figura 7. Cráneo con remodelación anular-oblicua.